La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca cambiará el orden geopolÃtico y económico a nivel global. Si bien el presidente Javier Milei dejó en claro su acercamiento ideológico con el republicano, la principal inquietud que resuena por estas horas tiene que ver con el impacto que generará la nueva gestión del mandatario estadounidense en la economÃa del mundo en general, y de la Argentina en particular.
Antes de su asunción, Trump hizo mención a algunas de las primeras medidas que tiene en mente para dar inicio a su segundo mandato. Entre ellas, habló de la necesidad de bajar la inflación en Estados Unidos -que en diciembre fue de 2,9% interanual-, y anteriormente, ya habÃa adelantado que querÃa poner en marcha iniciativas proteccionistas, como una suba de aranceles a los productos importados. “Voy a comenzar inmediatamente a reformar nuestro sistema de comercio para proteger a los trabajadores estadounidenses y sus familiasâ€, dijo.
Estados Unidos cerró el año como el cuarto socio principal de la Argentina y el segundo destino de las exportaciones durante 2024, ya que concentró el 8,1% de los despachos argentinos al exterior, según el INDEC. De acuerdo al último informe de intercambio comercial, el vÃnculo entre ambos paÃses concluyó el 2024 con un saldo positivo de US$75 millones.
Una de las primeras medidas que puede generar mayor impacto en la economÃa argentina es la de imponer aranceles entre el 10% y 60% a las importaciones, y las percepciones más elevadas recaerÃan sobre China. Esto implicarÃa un encarecimiento para los costos de exportación para la Argentina.
“Si el gobierno americano decide imponer aranceles globales sectoriales en áreas como el acero, cómo lo hizo en el gobierno anterior, o productos agrÃcolas, podrÃamos ver sectores clave para las economÃas regionales heridas, lo que necesitarÃa de un trabajo proactivo por parte del gobierno para conseguir excepciones, como lo hizo en su momento la administración de Macriâ€, evaluó Ignacio Albe, del Atlantic Council en Washington.
En tanto, también existe una fuerte expectativa sobre la posibilidad de que la asunción de Trump ayude a acelerar la firma de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ya que Estados Unidos es el principal emisor de financiamiento global y el socio con mayor poder de votación dentro del directorio del organismo (cuenta con el 16,51% de los votos). De hecho, antes de la asunción del republicano, Milei se habÃa reunido en Washington con Kristalina Georgieva, la titular del organismo, quien acordó enviar una delegación técnica a Buenos Aires la próxima semana. El Ejecutivo busca actualmente un préstamo por unos US$11.000 millones.
“Seguramente veremos un acuerdo este año, que facilitará la salida del cepo y el fortalecimiento de las reservas, con victorias para el gobierno en materia de mantener los controles cambiarlos hasta pasadas las elecciones. Lo central aquà es ver cómo otros actores en los que Estados Unidos tienen mucha influencia, por ejemplo el BID, también puedan operar. La Argentina necesitará de financiamiento externo para cumplir con sus obligaciones de deuda este añoâ€, continuó Albe.
“El proteccionismo de Trump, reforzado por su guerra comercial con China, apunta a incentivar la relocalización industrial hacia Estados Unidos. Esta estrategia, acompañada por tasas de interés más altas y un dólar fortalecido, complica la competitividad de los productos argentinos en el mercado norteamericano y puede generar un proceso de flight to quality, como en 2018″, agregó Alejandro Diaz, titular de Amcham, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina que nuclea a más de 700 compañÃas.
En este escenario también hay inquietudes sobre las decisiones que pueden tomar los inversores. Estados Unidos contiene el mayor stock de inversiones extranjeras directas en la Argentina, con US$28.257 millones, según la última información publicada por el Banco Central. El paÃs concentra el 19% de la inversión extranjera, seguida por España, con un 14%, y PaÃses Bajos, con el 11%.
“El cambio de Trump es más vinculante a lo que hace Argentina que a un cambio de gobierno polÃtico en los EE.UU. En otras palabras, la comunidad empresarial estadounidense piensa que serán mucho más importantes las polÃticas que seguirá implementando el gobierno argentino que la relación bilateral en sÃ. Quien evalúe hacer una inversión en Argentina requerirá elementos que le den sustentabilidad, es decir, la posibilidad de importar, de tener un único tipo de cambio y de girar dividendosâ€, expresó DÃaz.
Por último, en distintas oportunidades Milei sostuvo que buscará firmar un tratado de libre comercio con Estados Unidos, pero todavÃa priman algunas dudas sobre si ese pacto llegará a concretarse. “A pesar de las buenas intenciones del gobierno argentino, ese tipo de acuerdo tiene muy pocas chances de ser aprobado por el congreso de los Estados Unidos, ni hablar de los problemas que conlleva para el Mercosur. En términos más realÃsticos, lo que podemos esperar es algún trato preferencial a la hora de imponer aranceles, asà como algún posible acuerdo sectorial de facilitación de comercio que beneficie a sectores clave del interiorâ€, afirmó Albe.
En la misma lÃnea, el titular de Amcham consideró que existen varias limitaciones para que esa iniciativa se pueda llevar adelante. En primer lugar, que la Argentina, como socio del Mercosur, no podrÃa negociar acuerdos en forma individual. Y además, que el proceso demandarÃa de la aprobación de ambos congresos, por lo que, a priori, resultarÃa muy extenso.