Martes 17 de Febrero de 2026

Hoy es Martes 17 de Febrero de 2026 y son las 15:19 - Hola

POLITICA

20 de julio de 2025

El acuerdo de madrugada del peronismo evitó una fractura expuesta, pero dejó heridas marcadas para el inicio de la campaña

El PJ logró cerrar las listas de candidatos a legisladores bonaerenses cerca de las tres de la mañana. La alianza estuvo virtualmente rota en las primeras horas de la noche. Crisis interna, unidad pragmática y clima espeso

El peronismo está roto. Fraccionado, enemistado, encapsulado en una discusión que seguirá vigente en el tiempo. Está roto aunque esté contenido en una misma alianza. Está roto porque los diferentes sectores que lo integran no se creen entre ellos mismos. No tienen un proyecto político común. Y, lo que es peor para el peronismo, no tienen un proyecto de poder que los una. El peronismo está roto, aunque hayan simulado la unidad durante las últimas dos semanas. Detrás de las tensiones lógicas del cierre de listas en la provincia de Buenos Aires hay una disputa sobre el control de la lapicera, la forma de definir listas y el armado electoral, que hasta aquí siempre había sido hegemonizado por la familia Kirchner. Especialmente por Máximo, el encargado de puntear nombres y lugares sin tener que dar demasiadas explicaciones. El peronismo está roto y lo saben todos. Incluso, lo asumen. Pero la necesidad de dar una pelea electoral digna ante Javier Milei, los empujó a buscar acuerdo sin sustento. La relación política y personal de Axel Kicillof y Máximo Kirchner es mala. Y seguirá siendo mala después de hoy. Es difícil generar consensos con niveles de desconfianza tan altos y sin una identidad concreta que los mixture. Pero, aún así, sumergido en una negociación frenética, voraz y enquistada en el corazón de la Gobernación bonaerense, el peronismo, ya sin aire para sobrevivir al cierre de listas, hizo prevalecer el pragmatismo que siempre lo caracteriza y logró la unidad entrada la madrugada. Entre las 19 y las 22 estaba todo roto”, aseguró un dirigente que estuvo inmiscuido en la caótica negociación que se dio en la Gobernación. En medio de un enfrentamiento feroz, Sergio Massa se colocó en el rol de equilibrista y trató de evitar que todo vuele por los aires. Era el único que no estaba inmerso en una relación política que parece no tener vuelta atrás. El clima no fue el mejor. El camporismo acusó a Kicillof de romper el peronismo el día que decidió desdoblar. El kicillofismo acusó a Máximo Kirchner de bicicletear el acuerdo para responsabilizar al gobernador de una eventual ruptura. Durante un año y medio se cruzaron y se acusaron sobre distintos temas. En cinco días intentaron cerrar las listas de 135 municipios y las ocho seccionales. En las últimas 15 horas trataron de que la unidad no explote en mil pedazos. Cuando el reloj marcó las 19, Carlos Bianco envió un mensaje a los intendentes pidiéndoles que se alisten para la guerra. Todos a armar listas nuevas en sus municipios y a trabajar sobre el armado de las listas seccionales. “Mandamos armar en todos lados, si no aceptan las condiciones plasmadas en el acuerdo, rompemos”, le aseguró un intendente del conurbano a Infobae, unos minutos después de las 21. Luego llegó un mensaje de resistencia contra lo que describía como un avanzanda cristinista: “Pretenden definir todo. Axel se plantó”. Cerca de las 22, desde el cristinismo dejaron trascender que el problema real tenía que ver con las candidaturas testimoniales del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). “Hay un acuerdo. Las cabezas de la Primera y la Tercera son de Axel. Pero ellos no definen a quién poner. Si a Katopodis o Achával, si a Magario o Cascallares”, indicó un importante dirigente camporista. Casi sobre la medianoche, un intendente del interior blanqueó su preocupación. “A esta hora, no hay acuerdo”, se sinceró. La cronología del desacuerdo desnudó la debilidad de la tregua peronista. Nunca existió una vocación de unidad legítima y entonces los cristinistas y los kicillofistas aceleraron a fondo. Esperaron hasta el final que el otro doble para no chocar de frente. Nada parece más absurdo para el peronismo que las listas se terminen de cerrar el Día del Amigo. En el medio de amenazas de fractura, acusaciones cruzadas sobre la responsabilidad de cerrar y múltiples enojos por un acuerdo forzoso que elevó la temperatura de una lista larga de dirigentes que deambularon por los pasillos de la Gobernación durante todo el sábado y las primeras horas del domingo. En el transcurso de la semana las conversaciones que se dieron en la mesa de negociación fueron fructíferas. Cargadas de tensiones y resquemores, pero se iba a avanzando hacia el día clave con la voluntad de cerrar un acuerdo integral. Pero el sábado, a mitad de la tarde, esa aparente estabilidad, se rompió. Y la incertidumbre se desparramó, a toda velocidad, por las distintas arterias del peronismo bonaerense. “¿Se rompe? ¿Hay que armar?“. La pregunta giró por muchos WhatsApp peronistas en la noche del sábado. Después empezaron a acumularse nombres propios en hipótesis subterráneas. Federico Achával, Verónica Magario, Gabriel Katopodis y Mariano Cascallares. “Están vetando nombres”, sentenciaron en la Gobernación respecto al accionar del camporismo, que tuvo a la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, como principal interlocutora en la negociación de ayer. “Se va a cerrar”, relativizaron en el cristinismo cada vez que la presión subía en La Plata. El peronismo bonaerense atraviesa una etapa de crisis que supera el cierre de listas. No hay conducción política. Hay sectores asociados o enemistados que conviven bajo el mismo techo, pero que tienen ganas de separarse. Como no se animan a hacerlo, intentan imponerse condiciones y que gane el más fuerte. Cada uno, claro está, tiene sus argumentos para creer considerar que tiene la razón. Con el correr de las horas la dirigencia peronista se dividió en dos. De un lado, los que consideraban que, pese a todo, la unidad iba a llegar igual. Y del otro, los que creyeron que, cuando ya no sirva ni siquiera la prórroga, el peronismo se iba a romper. Y así se generó un clima espeso, donde nadie se animaba a confirmar ni la unidad ni la ruptura. Cinco minutos antes de las 3 de la mañana, voces importantes en la negociación le confirmaron a Infobae que se había cerrado una lista unificada con Gabriel Katopodis al frente de la primera sección electoral y Verónica Magario como cabeza de la tercera. Dos nombres que había impulsado el gobernador y que no habían tenido consenso durante la tarde. Ambos dirigentes son parte del MDF. En la Primera el segundo lugar será para Malena Galmarini y en la Tercera, ese mismo escalón de la lista, lo ocupará el dirigente de La Cámpora Facundo Tignanelli. A las 5 de la mañana, Infobae confirmó el resto de las “cabezas de lista”: Diego Nanni (Segunda), Diego Videla (Cuarta), Fernanda Raverta (Quinta), Alejandro Di Chiara (Sexta), María Inés laurini (Séptima) y Ariel Archanco (Octava). En principio, parece ser una batalla política ganada por Kicillof. Al menos, respecto a las figuras que estarán en la cabeza de las dos secciones más importantes. Con el correr de las horas se conocerá qué cantidad de legisladores “entrables” tendrá cada uno. Y ahí la cuenta será más clara. Hay unidad aunque adentro del cascarón todo esté roto.
El peronismo est� roto. Fraccionado, enemistado, encapsulado en una discusi�n que seguir� vigente en el tiempo. Est� roto aunque est� contenido en una misma alianza. Est� roto porque los diferentes sectores que lo integran no se creen entre ellos mismos. No tienen un proyecto pol�tico com�n. Y, lo que es peor para el peronismo, no tienen un proyecto de poder que los una. El peronismo est� roto, aunque hayan simulado la unidad durante las �ltimas dos semanas. Detr�s de las tensiones l�gicas del cierre de listas en la provincia de Buenos Aires hay una disputa sobre el control de la lapicera, la forma de definir listas y el armado electoral, que hasta aqu� siempre hab�a sido hegemonizado por la familia Kirchner. Especialmente por M�ximo, el encargado de puntear nombres y lugares sin tener que dar demasiadas explicaciones. El peronismo est� roto y lo saben todos. Incluso, lo asumen. Pero la necesidad de dar una pelea electoral digna ante Javier Milei, los empuj� a buscar acuerdo sin sustento. La relaci�n pol�tica y personal de Axel Kicillof y M�ximo Kirchner es mala. Y seguir� siendo mala despu�s de hoy. Es dif�cil generar consensos con niveles de desconfianza tan altos y sin una identidad concreta que los mixture. Pero, a�n as�, sumergido en una negociaci�n fren�tica, voraz y enquistada en el coraz�n de la Gobernaci�n bonaerense, el peronismo, ya sin aire para sobrevivir al cierre de listas, hizo prevalecer el pragmatismo que siempre lo caracteriza y logr� la unidad entrada la madrugada. Entre las 19 y las 22 estaba todo roto?, asegur� un dirigente que estuvo inmiscuido en la ca�tica negociaci�n que se dio en la Gobernaci�n. En medio de un enfrentamiento feroz, Sergio Massa se coloc� en el rol de equilibrista y trat� de evitar que todo vuele por los aires. Era el �nico que no estaba inmerso en una relaci�n pol�tica que parece no tener vuelta atr�s. El clima no fue el mejor. El camporismo acus� a Kicillof de romper el peronismo el d�a que decidi� desdoblar. El kicillofismo acus� a M�ximo Kirchner de bicicletear el acuerdo para responsabilizar al gobernador de una eventual ruptura. Durante un a�o y medio se cruzaron y se acusaron sobre distintos temas. En cinco d�as intentaron cerrar las listas de 135 municipios y las ocho seccionales. En las �ltimas 15 horas trataron de que la unidad no explote en mil pedazos. Cuando el reloj marc� las 19, Carlos Bianco envi� un mensaje a los intendentes pidi�ndoles que se alisten para la guerra. Todos a armar listas nuevas en sus municipios y a trabajar sobre el armado de las listas seccionales. ?Mandamos armar en todos lados, si no aceptan las condiciones plasmadas en el acuerdo, rompemos?, le asegur� un intendente del conurbano a Infobae, unos minutos despu�s de las 21. Luego lleg� un mensaje de resistencia contra lo que describ�a como un avanzanda cristinista: ?Pretenden definir todo. Axel se plant�?. Cerca de las 22, desde el cristinismo dejaron trascender que el problema real ten�a que ver con las candidaturas testimoniales del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). ?Hay un acuerdo. Las cabezas de la Primera y la Tercera son de Axel. Pero ellos no definen a qui�n poner. Si a Katopodis o Ach�val, si a Magario o Cascallares?, indic� un importante dirigente camporista. Casi sobre la medianoche, un intendente del interior blanque� su preocupaci�n. ?A esta hora, no hay acuerdo?, se sincer�. La cronolog�a del desacuerdo desnud� la debilidad de la tregua peronista. Nunca existi� una vocaci�n de unidad leg�tima y entonces los cristinistas y los kicillofistas aceleraron a fondo. Esperaron hasta el final que el otro doble para no chocar de frente. Nada parece m�s absurdo para el peronismo que las listas se terminen de cerrar el D�a del Amigo. En el medio de amenazas de fractura, acusaciones cruzadas sobre la responsabilidad de cerrar y m�ltiples enojos por un acuerdo forzoso que elev� la temperatura de una lista larga de dirigentes que deambularon por los pasillos de la Gobernaci�n durante todo el s�bado y las primeras horas del domingo. En el transcurso de la semana las conversaciones que se dieron en la mesa de negociaci�n fueron fruct�feras. Cargadas de tensiones y resquemores, pero se iba a avanzando hacia el d�a clave con la voluntad de cerrar un acuerdo integral. Pero el s�bado, a mitad de la tarde, esa aparente estabilidad, se rompi�. Y la incertidumbre se desparram�, a toda velocidad, por las distintas arterias del peronismo bonaerense. ?�Se rompe? �Hay que armar??. La pregunta gir� por muchos WhatsApp peronistas en la noche del s�bado. Despu�s empezaron a acumularse nombres propios en hip�tesis subterr�neas. Federico Ach�val, Ver�nica Magario, Gabriel Katopodis y Mariano Cascallares. ?Est�n vetando nombres?, sentenciaron en la Gobernaci�n respecto al accionar del camporismo, que tuvo a la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, como principal interlocutora en la negociaci�n de ayer. ?Se va a cerrar?, relativizaron en el cristinismo cada vez que la presi�n sub�a en La Plata. El peronismo bonaerense atraviesa una etapa de crisis que supera el cierre de listas. No hay conducci�n pol�tica. Hay sectores asociados o enemistados que conviven bajo el mismo techo, pero que tienen ganas de separarse. Como no se animan a hacerlo, intentan imponerse condiciones y que gane el m�s fuerte. Cada uno, claro est�, tiene sus argumentos para creer considerar que tiene la raz�n. Con el correr de las horas la dirigencia peronista se dividi� en dos. De un lado, los que consideraban que, pese a todo, la unidad iba a llegar igual. Y del otro, los que creyeron que, cuando ya no sirva ni siquiera la pr�rroga, el peronismo se iba a romper. Y as� se gener� un clima espeso, donde nadie se animaba a confirmar ni la unidad ni la ruptura. Cinco minutos antes de las 3 de la ma�ana, voces importantes en la negociaci�n le confirmaron a Infobae que se hab�a cerrado una lista unificada con Gabriel Katopodis al frente de la primera secci�n electoral y Ver�nica Magario como cabeza de la tercera. Dos nombres que hab�a impulsado el gobernador y que no hab�an tenido consenso durante la tarde. Ambos dirigentes son parte del MDF. En la Primera el segundo lugar ser� para Malena Galmarini y en la Tercera, ese mismo escal�n de la lista, lo ocupar� el dirigente de La C�mpora Facundo Tignanelli. A las 5 de la ma�ana, Infobae confirm� el resto de las ?cabezas de lista?: Diego Nanni (Segunda), Diego Videla (Cuarta), Fernanda Raverta (Quinta), Alejandro Di Chiara (Sexta), Mar�a In�s laurini (S�ptima) y Ariel Archanco (Octava). En principio, parece ser una batalla pol�tica ganada por Kicillof. Al menos, respecto a las figuras que estar�n en la cabeza de las dos secciones m�s importantes. Con el correr de las horas se conocer� qu� cantidad de legisladores ?entrables? tendr� cada uno. Y ah� la cuenta ser� m�s clara. Hay unidad aunque adentro del cascar�n todo est� roto.

COMPARTIR:

Comentarios