El hecho ocurrió cuando acababa de dejar a su hijo de 12 años en una clase particular, a plena luz del dÃa.
Según relató el propio López, momentos antes habÃa salido de unas oficinas ubicadas detrás del shopping Las Toscas, en la zona de Canning, donde habÃa llevado a su hijo a una consulta médica. Luego se trasladó con su camioneta Volkswagen Amarok blanca hacia el domicilio de la docente particular. Al llegar, descendió del vehÃculo, acompañó a su hijo hasta el portón y lo saludó antes de retirarse.
“Cuando cierran el portón, me doy vuelta para volver hacia la camioneta y en ese momento veo que una moto con dos personas se detiene a mi izquierda. Se baja el acompañante, saca un arma y me dice ‘quedate quieto’â€, relató. Casi de inmediato, otra motocicleta (de color verde flúor) pasó por detrás suyo y se ubicó a su derecha, con dos individuos, y un segundo acompañante lo apuntó con otra arma. En cuestión de segundos, llegó una tercera moto, con dos malhechores, y la escena se transformó en un verdadero operativo comando: tres motos, tres conductores y tres hombres armados lo tenÃan rodeado.
“Uno me gritaba ‘quedate quieto’, el otro me decÃa ‘te quemo, te quemo’â€, recordó López, quien explicó que levantó las manos, bajó la cabeza y evitó cualquier movimiento brusco, temiendo por su vida y, sobre todo, por la seguridad de su hijo que acababa de ingresar a la vivienda.
Los delincuentes le exigieron dinero. López les entregó las llaves del vehÃculo y les indicó que todo lo que tenÃa estaba dentro de la camioneta. Mientras uno de ellos revisaba el interior del rodado, el resto continuaba apuntándolo. Finalmente, los asaltantes se llevaron una suma reducida de dinero en efectivo, correspondiente a gastos cotidianos, y escaparon rápidamente del lugar. Antes de huir, arrojaron las llaves por encima del tapial de una vivienda lindera.
“No se llevaron la mochila, ni la computadora ni el celular. Vinieron puntualmente a buscar dineroâ€, explicó. Todos los delincuentes actuaron con casco, salvo uno que tenÃa la cara descubierta, aunque el vecino no lo vio porque bajó rápido la vista.
El hecho ocurrió en una zona de alto tránsito, cercana a un shopping, oficinas y desarrollos inmobiliarios, aunque al momento del asalto no habÃa personas circulando por la vereda. Minutos después, un trabajador que se encontraba en las inmediaciones fue quien se acercó y prestó su celular para llamar al 911.
López radicó la denuncia en la ComisarÃa Primera de Ezeiza. Bajo la intervención de la UFI correspondiente, trabajó en el lugar la PolicÃa CientÃfica. La causa se encuentra hoy en etapa de investigación. Según indicó la vÃctima, no habrÃa cámaras de seguridad funcionando en el punto exacto del hecho.
Hace menos de un mes, a su exmujer y a su hijo les robaron la mochila en esa misma zona y estaba alerta. Sin embargo, el episodio lo impactó. “Fue muy fuerte por la cantidad de personas y por la organización. Nunca habÃa visto algo asÃâ€, expresó. Finalmente, destacó el accionar policial posterior al hecho, especialmente del Comisario de la Seccional Primera: “Se ocupó y se preocupó por mà y mi familia. A veces uno se enoja, pero hay personas que actúan con vocación y humanidad, además del profesionalismo, y el Comisario estuvo siempre atento a mi estado de ánimoâ€.